¿Alguna vez en el trabajo has escuchado a algún director o ejecutivo decir, “Tenemos que innovar más”? No se vosotros, pero yo sí. Y, de hecho, si recibiera un euro por cada vez que haya escuchado esto, sobre todo en los últimos años, sería un hombre bastante rico. La innovación además de estar de moda es justamente lo que podría llevar tu empresa a la bancarrota, si no lo estás haciendo, o salvarte de ella, si estás haciéndolo bien. Creo que muchos de nosotros sabemos que tenemos que innovar, pero no sabemos por donde empezar.

Cuando se habla de la innovación, tengo que ser muy claro. La innovación no pasa un día para el otro. Aunque requiere semanas, meses y años para poder hacerla bien, se puede lograr.

Para ser más innovadores, las empresas deben tener en cuenta la diversidad, el espacio y procesos.

Diversidad

Si todos que trabajan en un proyecto son similares en casi cada aspecto (mismo género, estrato social, del mismo país, etc.), esto inevitablemente se verá reflejado en el diseño del product o servicio final. ¿Crees que es coincidencia que cada asistente de voz es por defecto la voz de una mujer?

Aunque es mucho más fácil decirlo que hacerlo, las empresas deben intentar tener equipos multidisciplinares con personalidad, experiencias únicas, pensamientos diferentes y gente de diferentes razas y géneros. Cuanto más diverso sea el equipo, más potencial tendrá para innovar.

Espacio

Cuando digo espacio, no me refiero a un espacio con paredes grandes, muebles modulares y muchos Post-Its pegados, aunque no estaría nada mal si vuestra empresa cuenta con todo ello a la hora de innovar. Yo me refiero más al espacio en el sentido de tener un espacio para hablar, dialogar y discutir.

Innovación no va a venir solamente desde arriba con los directivos haciendo hincapié en el valor de innovación. Tampoco vendrá desde abajo con los empleados haciendo lluvias de ideas. La innovación tiene que venir desde ambas direcciones. La innovación es cuestión de todos.

El espacio puede ser:

  1. Un departamento dedicado 100% a innovación.
  2. Una plataforma interna para compartir conocimiento.
  3. Tiempo para que cada empleado trabaje en proyectos personales que podrían beneficiar la empresa.
  4. Un rato durante una reunión para comentar sugerencias e ideas sobre un proyecto.
  5. Ninguno de los anteriores. Que fuera el medio, buscad un espacio (o varios) para que las ideas innovadoras fluyen.

Procesos

La innovación es tanto un arte que una ciencia. Si crees que solo se trata de pensar en ideas creativas y divergir, lamentablemente estás equivocado. La innovación también tiene su proceso, su lógica, su paso a paso. Hay varias metodologías hoy en día que han sido comprobadas y que ayudan a la gente a innovar de una forma más ágil. Scrum, Lean UX y Google Design Sprints son algunas de ellas. Cuando hablamos de procesos es importante recalcar que no debemos casarnos con ninguno. Si no que debemos llenar nuestra “caja” de las diferentes herramientas de cada metodología y utilizar las que solo son relevantes para el proyecto de lo cual estamos trabajando.

El próximo 15 de mayo compartiré mi experiencia sobre aplicar el método de Design Sprint de Google en los varios proyectos alrededor del mundo en los que he trabajado. Además, haremos un Lightning Decision Jam, donde podréis familiarizaros con algunas de las herramientas del Sprint. ¡Nos vemos ahí!

Autor: Ethan Parry, UX Researcher & Service Designer en Hanzo

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