El 5G y las comunicaciones “ambientales”: la promesa de un mundo de ciencia ficción a la vuelta de la esquina

La irrupción de la quinta generación de tecnologías de comunicación inalámbrica, que promete potenciar la conexión de dispositivos de manera exponencial y acabar con la latencia, supondrá el impulso de un nuevo hito en la historia de las comunicaciones tan relevante como la aparición de la televisión o la de internet y las redes sociales en los albores del milenio.

El 5G multiplicará al menos por 10 la velocidad de conexión actual y permitirá pasar de 10.000 a un millón de dispositivos conectados por kilómetro cuadrado. De este modo, la nueva generación facilitará la implantación paulatina del internet de las cosas, y con éste las comunicaciones “ambientales”, tal y como predice el informe When Everything is Media, elaborado por el Institute for the Future.

Red Falcon, director de esta corporación con base en California anticipa que con la implantación del 5G las tecnologías “evolucionarán hacia una infraestructura de comunicaciones que englobará todas las redes inalámbricas, los sensores integrados, la computación en la nube y la inteligencia artificial para agregar capas de significado y capacidad de respuesta a nuestro mundo. Estaremos completamente envueltos en tecnología, donde todo lo que nos rodea estará recolectando, procesando y devolviendo datos”. Un nuevo desafío para la privacidad.

Sin embargo, lo más llamativo de este informe son las aplicaciones que predice para los próximos años, que cambiarán radicalmente nuestros hábitos y la manera en la que nos relacionamos con el mundo.

Presencia compartida

“Durante la próxima década, la háptica, la realidad aumentada y las capacidades de procesamiento nos permitirán liberarnos de la versión plana del espacio virtual y experimentar las superposiciones digitales físicamente. Surgirán nuevas maneras de experimentar la realidad mixta, permitiéndonos experimentar una presencia física compartida a través del tiempo y el espacio, dando a nuestros espacios físicos finitos la inmensidad de la realidad virtual”.

Animación y reanimación

La publicidad, el marketing y la comunicación en general experimentarán una revolución con nuevos formatos. Pero también lo harán las relaciones personales tanto con personajes vivos como desaparecidos. “Los humagramas u hologramas humanos de personajes vivos, fallecidos o ficticios” ocuparán un nuevo lugar en las relaciones cotidianas. En el futuro, si incorporamos a estas tecnologías la inteligencia artificial y el aprendizaje automático, los hologramas podrán comportarse como lo habría hecho una persona real que hubiera estado monitorizada durante años, ya que el sistema habría aprendido de sus respuestas ante cualquier situación y podría replicarlas.

Expansión de los sentidos

El oído, la vista, el olfato, el gusto y el tacto se encaminan “hacia una presencia global en red”, lo que permitirá “desplegar nuestros sentidos bajo demanda en casi cualquier lugar de nuestro planeta”.

“Los robots de telepresencia enviarán nuestros ojos y oídos al cielo, bajo la superficie del océano, o a lugares que podrían afectarnos, como áreas contaminadas por fugas radioactivas”. “Eventualmente”, explica el estudio, “los sensores inalámbricos podrán transmitir información multisensorial que permitirán oler y degustar”, por ejemplo, “cocina servida en otro continente” y tener “experiencias sensoriales en otros lugares”.

Biomedia

Los biomarcadores “rastrearán, almacenarán y responderán con nuestros datos biométricos, como la temperatura corporal, el ritmo del corazón, la transpiración o el movimiento ocular” en contextos privados y públicos. “Estos puntos de datos podrán ser transmitidos en tiempo real” a terceros para que puedan analizarlos y “entender mejor” el comportamiento ante diversos estímulos externos”. “Los resultados de estos análisis podrán utilizarse como retroalimentación para cambiar y mejorar nuestras experiencias de forma instantánea, optimizándolas a partir de los datos del usuario”.

Recuerdos automáticos

Los teléfonos inteligentes ya forman parte de nuestras vidas y el número de fotos y videos que realizamos cada día alcanzan “más de un trillón al día” en el mundo. “En la próxima década, veremos el aumento de cámaras portátiles y sistemas que irán más allá de la simple captura para curar activamente los momentos más preciados de nuestras vidas”. Estos dispositivos utilizarán “una combinación de sensores” para entender “las reacciones emocionales del usuario” y permitirán almacenar y compartir estos recuerdos.

Entretenimiento orquestado por las máquinas

Los algoritmos trabajarán mano a mano con escritores y compositores en la creación de sus contenidos. Los datos “iluminarán” el proceso creativo para “complacer” a la audiencia. La literatura, el cine y la música, entre otros sectores, encontrarán nuevas vías de creación. “El escritor o compositor definirá un conjunto de parámetros”, y los robots “crearán un suministro interminable de trabajo nuevo y único programado para complacer a una masa específica, nicho o audiencia”.

Búsqueda inteligente

“Las máquinas serán capaces de identificar los fenómenos del mundo” lo que facilitará nuevas vías de búsqueda y clasificación a todos los niveles. “Los avances en la visión computerizada, el lenguaje natural y el aprendizaje de las maquinas automatizarán el proceso de etiquetado de personas, lugares y objetos en fotos, vídeo y audio”.

El 5G y su impacto real

Las posibilidades y aplicaciones que anticipa el Institute for the Future no son tan lejanas como parece. Lo cierto es que el impacto de las nuevas redes facilitarán la expansión de la tecnología a todos los ámbitos y afectará a la vida cotidiana de las personas. Precisamente en este impacto profundizará The Valley el próximo 18 de octubre en una nueva Jornada Explore en la que se analizarán las posibilidades de esta tecnología.

Este evento, que lleva por título “5G: el mundo a hipervelocidad”, contará con la presencia de dos autoridades en la materia: Carlos Bécker y Álvaro Everlet, que ampliarán la visión sobre el impacto de esta quinta generación de tecnologías de la comunicación.

Autor: José Suárez de Lezo, periodista

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