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Las 10 profesiones condenadas a desaparecer en los próximos 20 años

Por 18 abril, 2017 One Comment
Profesiones que desaparecerán

Profesiones que desaparecerán

La tecnología avanza tan rápido que seguro que tienes algún amigo que tiene un trabajo que no sabes muy bien de qué va (o incluso tu propio trabajo). Big data, business intelligence, SEO, analítica… Cada vez más términos puramente técnicos se convierten en profesiones en ocasiones difíciles de explicar… y también de pronunciar.

En medio de esta ola tecnológica, hay determinados sectores y profesiones concretas que están condenadas a la desaparición por diversos motivos: practicidad, rebaja de costes, agilidad, deslocalización… En definitiva, el desarrollo económico, tecnológico y social a lo largo de toda la historia ha ido transformando el propio mercado de trabajo para ajustar la tradicional ley de oferta y demanda: profesiones que hace 20 años eran muy habituales y generaban millones de puestos de trabajo, ahora están al filo de la extinción. Por el contrario, también otros empleos que parecen sacados de una película futurista, son ya una realidad.

Los trabajos que desaparecerán en 20 años

Aunque la economía española ha empezado a dar síntomas de recuperación y a crear empleo después de años de crisis, determinados sectores están amenazados y sus puestos de trabajo podrían extinguirse a medio plazo. Según un estudio de cursos.com, estas son las profesiones que dejarán de existir en 2040:

• Taxista: el perfil de taxista como lo conocemos actualmente está condenado a su desaparición. Las aplicaciones para convertir vehículo y los sistemas de carsharing transformarán el sector del transporte de viajeros en las ciudades. Ya no habrá que levantar la mano para pedir un taxi, porque probablemente lo habrás hecho desde tu smartphone con indicadores de voz.

• Cajero de autopista: casi cualquier método de pago se hará de forma instantánea a través del teléfono móvil, el reloj inteligente o cualquier otra prenda que incluya un chip. Por ese motivo, los cajeros de autopista que cobran a los usuarios dejarán de existir. Los conductores podrán pagar sin tener que parar su coche gracias a las tecnologías contactless y el desarrollo de nuevas apps de pago.

• Administrativo de banca: la banca online terminará por destronar a la banca tradicional y ello conllevará el cierre de sucursales y los despidos masivos de los empleados de atención al público. La relación con las entidades financieras será instantánea a través de chatbots, aplicaciones o con asistentes telefónicos. Internet será el canal preferido, sobre todo por la unión de las grandes redes sociales al negocio de la gestión de capitales.

• Documentalistas: los documentalistas de papel están condenados a la desaparición por la digitalización de todo tipo de documentos. Los archivos digitales vencerán a las estanterías y no habrá necesidad de tener personal gestionando esos nichos documentales. El big data será capaz de jerarquizar y analizar toda la información que haya sido tratada y digitalizada.

• Community Manager: aunque a día de hoy es una de las profesiones del sector del marketing y la comunicación con más empleo, lo cierto es que en unos años más que un trabajo será valorado como un aptitud. Por ese motivo, no tendrán cabida más community managers en las empresas, ya que se tomará como una habilidad intrínseca al puesto de trabajo.

• Personal de Call Center: los chatbots y los buscadores por voz serán claves para la atención al cliente, lo que conllevará la suspensión de los puestos de trabajo de los call center. El lenguaje de las máquinas adquirirá tintes humanos gracias al desarrollo de los sistemas que consiguen que los programas interpreten con mayor naturalidad. Es decir, los programas informáticos serán capaces de captar ironías, el sarcasmo o saber distinguir si un cliente está o no enfadado por el tono de sus palabras.

• Operarios de imprenta: la gran mayoría de las imprentas y de las artes gráficas ligadas a la impresión se extinguirán por la caída del consumo del formato papel en favor de los medios digitales.

• Carteros: Internet, los drones y las nuevas tecnologías condenarán a la extinción a la profesión de cartero. La digitalización de toda la administración y de las relaciones empresariales conseguirán hacer desaparecer el correo en papel, por lo que la figura del repartidor de cartas desaparecerá. En cambio, el negocio del transporte urgente seguirá creciendo al mismo ritmo que el comercio electrónico.

• Costureros: la evolución del tejido empresarial textil en Asia y otros países con menores costes de producción, llevará ligada la desaparición del oficio de costurero. Esta profesión quedará ligada únicamente a grandes firmas de moda que operen en España.

 • Taquillero de cine: las salas de cine estarán totalmente automatizadas por lo que la presencia de personal será residual. Los usuarios comprarán sus localidades a través del móvil y los quioscos de las salas también estarán gestionados por máquinas. Además, podrán existir exhibiciones de cine a la carta según la demanda que haya para las películas, ajustando los precios a las necesidades del mercado.

Autor: Rubén Folgado

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