Ariel Vidal, Director Académico del Programa de Alta Dirección en Digital Business en Chile y Subgerente de Innovación y Transformación Digital de Aguas Andinas asegura que son los directivos los que tienen que adecuarse rápido: “Las nuevas generaciones están dispuestas a experimentar nuevas herramientas tecnológicas, sin temor al fracaso. Tiene muy instalado el concepto de fallar rápido y a bajo costo”.

Según  la OCDE  en su reporte “Prosperando en un entorno digital” de mayo de 2019, el 42% de los chilenos en edad de trabajar carece de la preparación básica para enfrentar la economía digital. Una manera de enfrentar este desafío es apoyar el proceso de transformación de quienes hoy son parte de las gerencias y equipos directivos con formación y entrenamiento en nuevos conocimientos y habilidades digitales. 

Para el académico, este inevitable proceso se debe comenzar con pequeños proyectos y baja inversión, para ir escalando poco a poco. Es necesario conocer muy bien el negocio, sus retos y las oportunidades de mejora. De lo contrario, los primeros años podemos perdernos en una digitalización que no tiene impacto en el negocio y esto se transforma en un enemigo para las organizaciones que quieren innovar, desarrollar proyectos digitales y madurar en lo digital. En el caso de la formación y desarrollo de nuevas habilidades digitales, los programas están enfocados en la teoría y no en la práctica. Las metodologías Learning by Doing son bastante más efectivas para asegurar la incorporación de nuevas capacidades. 

Este proceso debe comenzar con pequeños proyectos y es necesario conocer muy bien el negocio, sus retos y las oportunidades de mejora. De lo contrario, los primeros años podemos perdernos en un cambio que no tiene impacto en el negocio y esto se transforma en un enemigo para las organizaciones que quieren innovar, desarrollar proyectos digitales y madurar en lo digital. En el caso de la formación y desarrollo de nuevas habilidades digitales, hoy en Chile no existe mucha oferta. Los programas son caros y extensos, además de enfocados en la teoría y no en la práctica. Las metodologías Learning by Doing son bastante más efectivas para asegurar la incorporación de nuevas capacidades.

Los chilenos tienen una relación con la economía digital cada vez más potente.  En el CyberMonday se ha pasado de generar ventas por 3.300 millones de dólares en 2016 a una proyección de cerca de 6.500 en 2019. Existen plataformas de crowfunding, como Broota, que promueven la inversión en proyectos o start up, o Prilov, para la venta de ropa usada. “Hay cientos de ejemplos de desarrollos locales que demuestran como la economía digital y colaborativa en Chile ha aumentado en los últimos 4 años. En lo que estamos al debe como país es en instalar una transformación digital real en todo tipo de compañías, pequeñas, grandes, públicas o privadas. Tenemos que actualizarnos de manera permanente y continua. Hablar de inversión en digital, probar, arriesgarnos para ver qué pasa. Integrar la digitalización a lo tradicional, para que no sea un cambio muy brusco para las personas”, explica Vidal.